Belén

 

D. Jesús Revuelta, que ha sido párroco de esta parroquia, continua dirigiendo este año al equipo belenista, ya en su edición 42: Alfonso, Justo, Fidel y Cristóbal, a lo que se añaden algunos colaboradores.

Se trata de un Belén estilo histórico, con figuras de Nicolás, Castell y Mayo. Se muestra en una narración de 12 minutos, a través de un ventanal (tipo diorama)  de 4 metros de ancho, el relato de la encarnación y el nacimiento de Jesús. La secuenciación del ciclo está controlado por ordenador y combina escenas nocturnas y diurnas. Controla también el movimiento de figuras y la aparición/desaparición de escenas.

Se abre al público en Navidad, el 24 de diciembre y está abierto durante todo el mes de enero.

En esta página Alfonso —encargado de la electrónica del belén— ha colgado las fases de construcción de los belenes a lo largo de varios años:
http://www.todomedia.com/belen2018

HISTORIA DE LA TRADICIÓN BELENISTA EN LA PARROQUIA.

Hace muchos años —corría el año 1973— en el baptisterio de la iglesia (donde ahora está la rampa con las puertas de cristal) la parroquia montaba el belén: unas figuras sobre una mesa, unas cartulinas como paisaje y mucho cariño. Al año siguiente creció un poco y se puso en el pasillo lateral del templo, detrás de la galería.

Los cinco años siguientes se colocaría en la ubicación actual, pero haciendo un triángulo que permitía el paso entre la galería y la sacristía por el pasillo.

En 1980 la Asociación de Belenistas de Madrid premió a nuestra parroquia, algo que se repitió durante varios años consecutivos. Cuando se alcanzó el máximo premio se dejó de participar. Nuestra metodología de estilo belenista ha sido imitado por otras parroquias e instituciones.

La idea original parte del Grupo de Jóvenes de aquella épocay cada año se hacía un proyecto nuevo. En los momentos de dificultad decían: «Esto sólo se puede hacer por la figura más pequeñita» (el niño Jesús) y tomando fuerzas continuaban con la tarea. Todos los fines de semana de noviembre y diciembre, además de algunas tardes se dedican a la elaboración.

Actualmente se prepara sobre una tarima de unos 20 m2, con unas 150 figuras, 12 de ellas con movimiento. Los materiales que más se usan son la madera, la arena, algunas pinturas, el corcho y la espuma.

Al inicio la narración del texto se hacía en la sacristía, más adelante se fusionan dos versiones que ya había en la parroquia. Dependiendo del público se usaba una narración para niños y otra para adultos. En la versión actual se añaden algunos textos redactados por el actual obispo de Segovia —Mons. César Franco— para una obra de teatro de un colegio cuando era seminarista. La narración se toma del Evangelio de san Lucas. Se grabó en los estudios de la Cadena COPE; los villancicos corresponden a los niños. Se empezó a usar un ordenador en el año 1995 conectado a una tarjeta y a 64 relés para controlar las luces, los pasos, etc. A corto plazo se tendrá que sustituir este sistema, para poder otro más moderno, cambiar las luces de filamentos que se han estropeado y no hay recambios, etc.